CUÍDAME PARA QUE TE CUIDE 

27 de febrero de 2011
 
 

Desde la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC) mostramos nuestra más profunda indignación y lamentamos los hechos ocurridos en el Centro de Salud de “El Naranjo” de Fuenlabrada durante la mañana del viernes 25 de febrero.

Queremos estar al lado de las tres compañeras agredidas: Pilar, Conchi y Pilar, de sus familias y de sus  amigos en estos tristes momentos, en los que durante el desempeño de sus funciones laborales han sido brutalmente agredidas. Les deseamos una pronta recuperación y les enviamos todo nuestro apoyo para superar esta difícil situación.

Las condiciones de trabajo de los Centros de Salud, donde además de atender las enfermedades, se han de gestionar las bajas laborales, trabajar con un sistema anacrónico de entrega de recetas crónicas en la consulta, generar múltiples documentos burocráticos, ocasionan un alto nivel de presión asistencial en la mayoría de los Centros de Salud, lo que ocasiona retrasos en los horarios, genera conflictividad y resiente la calidad de atención. Mientras la Administración ha transmitido a los ciudadanos que puede exigir cualquier cosa al sistema sanitario a través de su medico de familia y del resto de profesionales.

Demandamos que la Administración tome medidas para reducir la conflictividad en los Centros de Salud con campañas de educación a la población, de respeto hacia los trabajadores sanitarios; que se reduzca la presión asistencial con medidas contra la burocracia y que se limiten los cupos poblacionales por profesional para poder dar un mejor servicio reduciendo las situaciones de conflicto.  Así mismo, es crucial educar e informar a la ciudadanía de que el médico debe desempeñar sus labores en función de su experiencia y conocimientos y no en función de los deseos o aspiraciones de los usuarios. Hasta entonces, solicitamos que se refuercen las medidas de seguridad en los Centros de Salud, dado que no es la primera vez que ocurren estas agresiones físicas.

Aunque en esta ocasión parece ser que no ha mediado ningún conflicto y que el agresor se ha dirigido directamente a la Unidad Administrativa con un hacha y ha comenzado a agredir a las trabajadoras que allí se encontraban: a Pilar, a Conchi y a Pilar, son cada día más frecuentes las agresiones verbales y físicas. La falta de protección de todos los trabajadores sanitarios, en esta ocasión, en la Atención Primaria, nos coloca en una situación de riesgo para nuestra integridad física e incluso puede llegar a peligrar nuestra vida como ya ocurrió con el asesinato de nuestra compañera de Murcia en 2009. No podemos cuidar de la salud de nuestros ciudadanos si no se garantiza nuestra propia integridad.

 

JUNTA DIRECTIVA DE LA SoMaMFyC